jueves, mayo 15, 2008

Carta del representante de la Diócesis de Santa Rosa, por la Pastoral de Adicciones, a la Cámara de Diputados

LOS SEÑORES/AS DIPUTADOS/AS DE LA PAMPA:
Me llamó poderosamente la atención de una nota aparecida en el diario “La Arena” pág. 14 del día 13 de corriente mes, en que la Sra. Diputada Mariana Isabel Baudino: habla de la necesidad de legalizar el consumo de droga, e incluso hace referencia como si esto ha sido un avance en países donde se ha aprobado el consumo.
En primer lugar les informa que la adicción a drogas ilegales y al alcohol, es considera una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud, es una enfermedad psico-social, e incluso se encuentra dentro de las enfermedades y patologías encuadradas en el DSM IV, lo que lleva a que no podemos legalizar la enfermedad y sobre todo contribuir a que el enfermo no sea tratado, ya que como miembro de la sociedad debemos buscar la salud y la defensa de la misma ante el problema de la enfermedad.
Los países en que se legalizó el consumo, se encuentran en la actualidad ante consecuencias funestas, como lo han dejado entrever en los distintos Congresos Internacionales de Asistencia a las Adicciones: Roma en 1997; Barcelona en 2002; Palma de Mallorcas en 2004, en países europeos con esta legislación se encuentran en la actualidad con un índice de recuperación por debajo del 10%, mientras que en nuestro país con nuestra legislación tenemos un índice de recuperación que está rondando el 35%. –En este tema les sugiero que busquen el problema de estos países por el tema de las drogas ilícitas y la metadona.
Hubiese sido interesante que ésta señora Diputada, a la que no tengo el gusto de conocer, se hubiese acercado a ver que esta llevando adelante el Programa Guadalupe, que es el único lugar de la provincia con capacidad de internación, para ver que podemos hacer en bien de nuestra población, les quiero recordar que en La Pampa, contamos, además de la Comunidad de Varones; con la única Comunidad Terapéutica para mujeres que se internan con sus hijos menores, y que tiene convenio con el Estado Provincial. Existe otra Comunidad en el gran Buenos Aires, pero que no trabaja con becas del Estado ni con Obras Sociales, lo que hace que esté centrado a un nivel alto de la sociedad.
El Gobierno de la Provincia de La Pampa, nunca ha dejado de apoyar a lo largo de éstos diez años, al Programa Guadalupe, a tal punto que no hace falta medios económicos para recuperarse, sino que hemos estado abierto a todos los que han acudido a nosotros, no solo de Santa Rosa, sino de todas las localidades de la Provincia.
Cómo actúa la Justicia en La Pampa, en orden a la ley de estupefacientes N° 23737/98, en la Provincia de La Pampa? cuando las fuerzas de seguridad, encuentran a personas con problemas de adicciones, son derivadas ya sea a nuestro Programa, o a la Subsecretaría de Adicciones, mediante oficio de la Justicia Federal, para medidas educativas o curativas, que lleven a que la persona que está pasando por un problema de adicciones, pueda reintegrarse a la sociedad, mediante una vida digna. La despenalización del consumo, no es otra cosa que tratar de vencer la droga con la droga misma, y no se vence la enfermedad motivando a que haya más enfermos en la sociedad.
En vez de buscar populismos, en la llamada “despenalización”, la Honorable Cámara en todos sus Bloques, trabaje en los medios para ver como frenar el índice creciente de consumo de alcohol (2.500.000 de litros en el año, en el territorio pampeano) y como luchar para que no sigan bajando las edades de consumo de sustancias ilegales (marihuana, cocaína, inhalantes, etc…).
Para ver cuales serían las causas sociales de una posible despenalización del consumo, basta con ver algunas de las características del adicto:
+ No tiene límites. Es decir todo le da lo mismo, y no se ajusta a ningún límite social ni familiar, solo hacer lo que quiere y todo se justifica, desde lo ilícito a lo licito todo da por igual.
+ Descuida su aspecto personal y su higiene. Entre el abandono, está el de la alimentación, y muchas veces con caída de peso, muy por debajo del normal para su edad.
+ Vida desordenada. El adicto vive su vida nocturna y duerme durante el día, no hay un régimen de vida ordenada, sino en total desorden
+ No pude sostener ninguna responsabilidad. No hay adicto que trabaje, o que estudie, ya que no puede hacerlo, el consumo, anula su voluntad, de allí que es común que el que está trabajando no cumpla con sus deberes laborales y en el caso del estudiante caiga en sus rendimientos intelectuales, ya que neurológicamente no puede lograr sostener obligaciones
+ Utiliza formas psicopáticas, fabula para auto justificar el consumo. Entre esas actitudes psicopáticas está el de la violencia, el robo
+ No logra un vinculo afectivo. No hay familia de adicto que pueda mantenerse en la unidad, ya que se rompen todos los soportes afectivos, y es común el abandono de la familia, en casos de adictos casados y con hijos el abandono hacia esos seres queridos.
Ante estas solas características, nos conviene preguntarnos ¿qué futuro queremos construir?, el populismo, en esta materia, es llevar a la sociedad en totalidad a que viva enferma, en la inseguridad.
Pbro. Ricardo Angel Ermesino

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