
martes, junio 30, 2009
PARROQUIA DE GUATRACHÉ SUSPENDE CATEQUESIS HASTA AGOSTO

lunes, junio 29, 2009
EN EL DÍA DEL PAPA LOS SACERDOTES DE LA DIÓCESIS CONCELEBRAN JUNTO AL OBISPO

sábado, junio 27, 2009
jueves, junio 25, 2009
EL VATICANO PIDE QUE NO SE LLAME "FETO" SINO NIÑO

29 DE JUNIO MISA CONCELEBRADA EN CATEDRAL

martes, junio 23, 2009
10 AÑOS DE SACERDOTE

CUANDO SE PIENSA...

domingo, junio 21, 2009
ORACION OFICIAL DEL AÑO SACERDOTAL

En San Juan María Vianney Tu has querido dar a la Iglesia la imagen viviente y una personificación de tu caridad pastoral.Ayúdanos a bien vivir en su compañía, ayudados por su ejemplo en este Año Sacerdotal.Haz que podamos aprender del Santo Cura de Ars delante de tu Eucaristía; aprender cómo es simple y diaria tu Palabra que nos instruye, cómo es tierno el amor con el cual acoges a los pecadores arrepentidos, cómo es consolador abandonarse confidencialmente a tu Madre Inmaculada, cómo es necesario luchar con fuerza contra el Maligno.
sábado, junio 20, 2009
"¿QUIERES REZAR POR UN SACERDOTE?" GUATRACHÉ

COMENZO EL AÑO SACERDOTAL

Ciudad del Vaticano, 19 de Junio de 2009
En la apertura del año sacerdotal el papa nos decia:“Nada hace sufrir más a la Iglesia que los pecados de sus pastores, sobre todo de aquellos que se convierten en ‘ladrones de ovejas’, o porque las desvían con sus doctrinas privadas, o porque las atan con los lazos del pecado y de muerte”, advirtió el papa Benedicto XVI al presidir hoy en la basílica de San Pedro la celebración de las segundas vísperas de la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, en ocasión de la apertura del Año Sacerdotal. El Pontífice recordó que también para los sacerdotes vale el llamado a la conversión y al recurso de la Misericordia Divina, por lo cual los convocó a “dirigir con humildad incesante la súplica al corazón de Jesús para que nos preserve del terrible riesgo de dañar a aquellos a quienes hemos sido llamados a salvar”. Tras recordar su paso por la capilla del Coro para venerar la reliquia del Santo Cura de Ars, de quien aseguró tenía “un corazón inflamado de amor divino”, destacó cómo este santo “se conmovía al pensamiento de la dignidad del sacerdote y hablaba a los fieles con acentos tocantes y sublimes, afirmando: ‘después de Dios, el sacerdote es todo”. “Cultivemos, queridos hermanos, esta misma conmoción, ya sea para cumplir nuestro ministerio con generosidad y dedicación, ya sea para custodiar en el alma un verdadero ‘temor de Dios’: el temor de poder privar de tanto bien, por nuestra negligencia o culpa, las almas que nos han sido confiadas o de poderlas –¡Dios no lo permita!- dañar”, insistió. Por último, Benedicto XVI sostuvo que “la Iglesia tiene necesidad de sacerdotes santos; de ministros que ayuden a los fieles a experimentar el amor misericordioso del Señor y sean sus testigos convencidos”. Con esta celebración y la posterior adoración eucarística, el Papa dio por inaugurado el Año Sacerdotal, que lleva por lema “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote". En la basílica de San Pedro se expondrá en este tiempo el corazón del Santo Cura de Ars traído para esa ocasión por el obispo de Belley-Ars, monseñor Guy Bagnard. El Pontífice clausurará este año jubilar el 19 de junio de 2010 tomando parte en el "Encuentro Mundial Sacerdotal", que tendrá lugar en la Plaza de San Pedro. A lo largo de este año jubilar Benedicto XVI proclamará a San Juan María Vianney "Patrono de todos los sacerdotes del mundo". Se publicará además el "Directorio para los confesores y directores espirituales", junto a una recopilación de textos del pontífice sobre temas esenciales de la vida y de la misión sacerdotal en nuestra época. La Congregación para el Clero, de acuerdo con los ordinarios diocesanos y los superiores de los institutos religiosos, promoverá y coordinará las diversas iniciativas espirituales y pastorales para subrayar la importancia del papel y de la misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad contemporánea, así como la necesidad de potenciar la formación permanente de los sacerdotes, ligándola a la de los seminaristas.+
TESTIMONIO DE UNA JÓVEN DE GRAL. PICO
Hola como estas? tus cosas, hay alguien que te esta llamando..........
su nombre.......... averiguarlo vos mismo, cuando termines de leer este mail.
Te cuento que yo estuve mucho tiempo alejada de la iglesia, y anduve caminos de soledad, tristeza, dolor, angustia, y mil ausencias, indignidad, confusión, que mas... durante estos años, y el año pasado, por que Dios lo quería asi, por medio de una amiga, llegue a un grupo que se llama RENOVACION CARISMATICA.
Un grupo en la iglesia católica muy alegre, una comunidad especial, diferente, amorosa, que me contiene, sabes porque, porque adoramos a un CRISTO VIVO que por medio de su ESPIRITU SANTO nos da la alegría de la vida, la felicidad de ser Criaturas del SEÑOR, yo solo quería invitarte, para compartir esta alegría que EL SEÑOR me da, mi vida cambio, JESUS vive en la comunidades, yo no se si vos perteneces a algún movimiento dentro de la IGLESIA CATOLICA, tampoco se como son tus tiempos, seguramente estas re mil ocupada, como el SEÑOR, con tu vida, en cada momento, lo que si se es que el SEÑOR te esta esperando, como me esperaba a mi, DIOS TE AMA, Y TE ELIGIO, desde el día que fuiste concebida, bueno espero estes muy bien.
DIOS TE BENDIGA MUCHO, y te dejo todos los horarios de los grupos de ORACION, el que voy yo es el de jueves a las 20 y 30, es en la parroquia del centro en NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED, en una habitación, al lado del ALTAR CENTRAL, bueno estas invitada, si este horario no te conviene, fíjate en la lista, y date una vuelta en el dia que puedas, yo te aseguro que el SEÑOR VIVE EN LA ORACION, y te esta esperando, EL fue el motor que me llevo a escribir este mail. si conoces a alguien que le puede ayudar este mensaje, reenvíalo, no como una cadena, sino con el corazón.
DIOS TE BENDIGA MUCHO!!!!
GRUPOS DE ORACION en GRAL PICO:
· Lunes 14:30hs. CAPILLA SAN CAYETANO (calle 24 esq. 115)
· Martes 17:30hs. CAPILLA MARIA AUXILIADORA (calle 8 e/ 103 y 105)
· Miércoles 17:30hs. Pquia. Ntra. Sra. de POMPEYA (calle 29 esq. 36)
Jueves 20:45hs. Pquia. Ntra. Sra. de LA MERCED
(calle 18 e/ 9 y 11)
21:00hs. CAPILLA Ntra. Sra. DE LUJAN (Avda. San Martín y 27)
· Viernes 15:00hs. CAPILLA DON BOSCO (calle 7 e/ 120 y 122)
18.30hs COLEGIO SANTA INES
(Avda. San Martín e/ 15 y 17)
· Sábado 19:00hs. Pquia. Ntra. Sra. de POMPEYA (Jóvenes) (calle 29 esq. 36)
viernes, junio 19, 2009
jueves, junio 18, 2009
DEVOCION AL SAGRADO CORAZON

(1) El objeto especial de la devoción al Sagrado CorazónLa naturaleza de esta cuestión es ya de por si compleja y las dificultades que nacen a causa de la terminología la hacen aún más compleja. Sin profundizar en términos que son extremadamente técnicos, estudiaremos las ideas en si mismas y, con el fin de pronto saber dónde estamos, nos detendremos en el significado y en el uso que se da a la palabra corazón en el lenguaje normal.
(a) La palabra corazón despierta en nosotros, antes que nada, la idea del órgano vital que palpita en nuestro pecho y del que sabemos, aunque quizás vagamente, que está íntimamente conectado no sólo con nuestra vida física, sino también con nuestra vida moral y emocional Tal relación explica, también, que el corazón de carne sea universalmente aceptado como emblema de nuestra vida moral y emocional, y que por asociación, la palabra corazón ocupe el sitio que tiene en el lenguaje simbólico y que esa palabra se aplique igualmente a las cosas mismas que son simbolizadas por el corazón. (Cfr. Jr 31, 33; Dt 6, 5; 29, 3; Is 29, 13; Ez 36, 26; Mt 6, 21; 15, 19; Lc 8, 15; Rm 5, 5; Catecismo de la Iglesia Católica, nos. 368, 2517, N.T.). Pensemos, por ejemplo, en expresiones como "abrir nuestro corazón", "entregar el corazón", etc. Llega a pasar que el símbolo es despojado de su significado material y en vez del signo se percibe sólo lo que es significado. De igual manera, en el lenguaje corriente la palabra alma ya no despierta la idea de aliento, y la palabra corazón sólo nos trae a la mente las ideas de valor o amor. Claro que aquí hablamos de figuras del lenguaje o de metáforas, más que de símbolos. El símbolo es un signo real, mientras que la metáfora es sólo un signo verbal. El símbolo es algo que significa algo distinto de si mismo, mientras que la metáfora es una palabra utilizada para dar a entender algo distinto de su significado propio. Por último, en el lenguaje normal, nosotros pasamos continuamente de la parte al todo y, gracias a una forma muy natural de hablar, usamos la palabra corazón para referirnos a la persona. Todas estas ideas nos ayudarán a determinar el objeto de la devoción al Sagrado Corazón.
(b) El problema comienza cuando se debe distinguir entre los significados material, metafórico y simbólico de la palabra corazón. Se trata de saber si el objeto de la devoción es el corazón de carne, como tal, o el amor de Jesucristo significado metafóricamente por la palabra corazón, o el corazón de carne en cuanto símbolo de la vida emocional y moral de Jesús, especialmente de su amor hacia nosotros. Afirmamos que se da debido culto al corazón de carne en cuanto éste simboliza y recuerda el amor de Jesús y su vida emocional y moral (Cfr. Pío XII, encíclica "Haurietis Aquas", 18,21,24, N.T.).De tal forma, aunque la devoción se dirige al corazón material, no se detiene ahí: incluye el amor, ese amor que constituye su objeto principal pero que únicamente se alcanza a través del corazón de carne, símbolo y signo de ese amor. La devoción al solo Corazón de Jesús, tomado éste como una parte noble de su divino cuerpo, no sería equivalente a la devoción al Sagrado Corazón tal y como la entiende y aprueba la Iglesia. Y lo mismo se puede decir de la devoción al amor de Jesús, como si se tratara de una parte separada de su corazón de carne, o sin más relación con este último que la sugerida por una palabra tomada en su sentido metafórico. (Cfr. Gaudium et Spes, 22,2, N.T.) Pues hay que considerar que en esta devoción existen dos elementos: uno sensible, el corazón de carne, y uno espiritual, el que es representado y traído a la mente por el corazón de carne. Estos dos elementos no son dos objetos distintos, simplemente coordinados, sino que realmente constituyen un objeto solo, del mismo modo como lo hacen el alma y el cuerpo, y el signo y la cosa significada. De esos dos elementos el principal es el amor, que es la causa y la razón de la existencia de la devoción, tal como el alma es el elemento principal en el hombre. Consecuentemente, la devoción al Sagrado Corazón puede ser definida como una devoción al Corazón Adorable de Jesucristo en cuanto él representa y recuerda su amor. O, lo que equivale a lo mismo, se trata de la devoción al amor de Jesucristo en cuanto que ese amor es recordado y simbólicamente representado por su corazón de carne (Cfr. Encíclica de S.S. León XIII, Annum Sacrum; Catecismo de la Iglesia Católica nos. 479, 609. N.T.).
(c) La devoción está basada totalmente en el simbolismo del corazón. Es este simbolismo lo que de da su significado y su unidad, y su fuerza simbólica queda admirablemente completada al ser representado el corazón como herido. Como el Corazón de Jesús se nos presenta como el signo sensible de su amor, la herida visible en el Corazón nos recuerda la invisible herida de su amor ("Sólo el corazón de Cristo, que conoce las profundidades del amor de su Padre, pudo revelarnos el abismo de su misericordia de una manera tan llena de simplicidad y de belleza", Catecismo de la Iglesia Católica, 1439, N.T.). Ese simbolismo también nos deja en claro que la devoción, si bien concede al corazón un lugar especial, poco está interesada en los detalles anatómicos. Dado que en las imágenes del Sagrado Corazón la expresión simbólica debe predominar sobre todo lo demás, no se busca nunca la congruencia anatómica; ésta afectaría negativamente la devoción al debilitar la evidencia del simbolismo. Es de primera importancia que el corazón como emblema se pueda distinguir del corazón anatómico; lo apropiado de la imagen debe ser favorable a la expresión de la idea. En una imagen del Sagrado Corazón es necesario un corazón visible, pero éste debe ser, además de visible, simbólico. Y se puede afirmar algo semejante en el ámbito de la fisiología, porque el corazón de carne que constituye el objeto de la devoción, y que debe dejar ver el amor de Jesús, es el Corazón de Jesús, el Corazón real, viviente, que en verdad amó y sufrió; el que, como lo experimentamos en nuestros corazones, tuvo relación con las emociones y la vida moral de Cristo; el que, por el conocimiento, así sea rudimentario, que tenemos a partir de las operaciones de nuestra propia vida humana, jugó igual papel en las operaciones de la vida del Maestro. Sin embargo, la relación entre el Corazón y el Amor de Cristo no tiene un carácter puramente convencional, como es el caso entre la palabra y la cosa, o entre la bandera y el país que ésta representa. Ese Corazón ha estado y está inseparablemente vinculado con la vida de Cristo, vida de bondad y amor. Basta, empero, que en nuestra devoción simplemente conozcamos y sintamos esta relación tan íntima. No tenemos porqué preocuparnos por la anatomía del Sagrado Corazón, ni con determinar cuáles son sus funciones en la vida diaria. Sabemos que el simbolismo del corazón se funda en la realidad y que constituye el objeto de nuestra devoción al Sagrado Corazón, la cual no está en peligro de caer en el error.
(d) El corazón es, antes que nada, el emblema del amor y es precisamente esa característica la que define naturalmente a la devoción al Sagrado Corazón. Es más, ya que la devoción se dirige al amante Corazón de Jesús, ella debe abarcar todo aquello que es abrazado por ese amor. Y, en ese contexto, ¿no fue ese amor la causa de toda acción y sufrimiento de Cristo?. ¿No fue su vida interior, más que la exterior, dominada por ese amor? Por otro lado, teniendo la devoción al Sagrado Corazón como objeto al Corazón viviente de Jesús, eso mismo familiariza al devoto con toda la vida interna del Maestro, con sus virtudes y sentimientos y, finalmente, con Jesús mismo, infinitamente amante y amable. Consecuentemente, de la devoción al Corazón amante se procede, primero, al conocimiento íntimo de Jesús, de sus sentimientos y virtudes, de toda su vida emocional y moral; del Corazón amante se extiende a las manifestaciones de su amor. Hay otra forma de extensión que, teniendo la misma significación, se realiza, sin embargo, de diverso modo, pasando del Corazón a la Persona. Transición que, por otra parte, es algo que se realiza naturalmente. Cuando hablamos de un "gran corazón" siempre hacemos alusión a una persona, del mismo modo que cuando mencionamos el Sagrado Corazón nos referimos a Jesús. Esto no sucede porque ambas cosas sean sinónimas sino porque la palabra corazón se utiliza para indicar una persona, y esto es posible porque expresamos que tal persona está relacionada con su propia vida moral y emocional. Del mismo modo, cuando nos referimos a Jesús como el Sagrado Corazón, lo que en realidad queremos expresar es al Jesús que manifiesta su Corazón, el Jesús amante y amable. Jesús entero queda recapitulado en su Corazón Sagrado, al igual que todas las cosas son recapituladas en Jesús.
(e) Tal entrega a Jesús, amante y amable, lleva al devoto a darse cuenta que su divino amor ha sido y continúa siendo rechazado. Dios continuamente se lamenta de ello en las Sagradas Escrituras; los santos siempre han escuchado en sus corazones la queja de ese amor no correspondido. Una de las fases esenciales de la devoción es la percepción de que el amor de Jesús por nosotros es ignorado y despreciado. El mismo Jesús reveló esa verdad a Santa Margarita María Alacoque, ante la que se quejó de ello amargamente.
(f) Este amor se manifiesta claramente en Jesús y en su vida, y únicamente ese amor puede explicar a Jesús, así como sus palabras y obras. Empero, su amor brilla más resplandeciente en ciertos misterios a través de los que nos llegan grandes bienes, y en los cuales Jesús se manifiesta más generoso en la entrega de si mismo. Podemos pensar, por ejemplo, en la Encarnación, la Pasión y la Eucaristía. Estos misterios, además, tienen un lugar especial en la devoción que, buscando a Jesús y los signos de su amor y su gracia, los encuentra aquí con una intensidad mayor que en cualquier evento particular.
(g) Ya se dijo arriba que la devoción al Sagrado Corazón, dirigida al Corazón de Jesús como emblema de su amor, pone especial atención a su amor por la humanidad. Lógicamente, esto no excluye su amor a Dios, pues está incluido en su amor por los hombres. Se trata, entonces, de la devoción al "Corazón que tanto ha amado a los hombres", según las palabras citadas por Santa Margarita María.
(h) Por último, surge la pregunta de si el amor al que honramos con esta devoción es el mismo con el que Jesús nos ama en cuanto hombre o se trata de aquel con el que nos ama en cuanto Dios. O sea, si se trata de un amor creado o de uno increado; de su amor humano o de su amor divino. Sin lugar a dudas se trata del amor de Dios hecho hombre, el amor del Verbo Encarnado. Ningún devoto separa estos dos amores, como tampoco separa las dos naturalezas de Cristo (Cfr. Catecismo de la Igesia Católica, No. 470, N.T.). Y aunque quisiésemos debatir este punto y solucionarlo a toda costa, sólo encontraremos que hay diferentes opiniones entre los autores. Algunos, por considerar que el corazón de carne sólo puede vincularse con el amor humano, concluyen que no puede simbolizar el amor divino que, a su vez, no es propio de la persona de Jesús y que, por tanto, el amor divino no puede ser objeto de la devoción. Otros afirman que el amor divino no puede ser objeto de la devoción si se le separa del Verbo Encarnado, o sea que sólo es tal cuando se le considera como el amor del Verbo Encarnado y no ven porqué no pueda ser simbolizado por el corazón de carne ni porqué la devoción debiera circunscribirse solamente al amor creado.
(2) Fundamentos de la devociónEsta cuestión puede ser estudiada bajo tres aspectos: el histórico, el teológico y el científico.
(a) Fundamentos históricosAl aprobar la devoción al Sagrado Corazón, la Iglesia no simplemente confió en las visiones de Santa Margarita María, sino que, haciendo abstracción de ellas, examinó el culto en si mismo. Las visiones de Santa Margarita María podían ser falsas, pero ello no debía repercutir en la devoción, haciéndola menos digna o firme. Sin embargo, el hecho es que la devoción se propagó principalmente bajo la influencia del movimiento que se inició en Paray-le-Monial. Antes de su beatificación, las visiones de Santa Margarita María fueron críticamente examinadas por la Iglesia, cuyo juicio, en tales casos, aunque no es infalible, sí implica una certeza humana suficiente para garantizar las palabras y acciones que se sigan de él.
(b) Fundamentos teológicosEl Corazón de Jesús merece adoración, como lo hace todo lo que pertenece a su persona. Pero no la merecería si se le considerase como algo aislado o desvinculado de ésta. Definitivamente, al Corazón de Jesús no se le considera de ese modo, y Pio VI, en su bula de 1794, "Auctorem fidei", defendió con su autoridad este aspecto de la devoción contra las calumnias jansenistas. Si bien el culto se rinde al Corazón de Jesús, va más allá del corazón de carne, para dirigirse al amor cuyo símbolo expresivo y vivo es el corazón. No se requiere justificar la devoción acerca de esto. Es la Persona de Jesús a quien se dirige, y esta Persona es inseparable de su divinidad. Jesús, la manifestación viviente de la bondad de Dios y de su amor paternal; Jesús, infinitamente amable y amante, visto desde la principal manifestación de su amor, es el objeto de la devoción al Sagrado Corazón, del mismo modo que lo es de toda la religión cristiana. La dificultad reside en la unión del corazón y el amor, y en la relación que la devoción supone que existe entre ambos. Pero, ¿no es esto un error que ya ha sido superado hace mucho?. Sólo queda por ver si la devoción, bajo este aspecto, está bien fundamentada.
(c) Fundamentos filosóficos y científicosEn este aspecto ha habido cierta falta de certeza entre los teólogos. No obviamente en lo tocante a la base del asunto, sino en lo que respecta a las explicaciones. En ocasiones ellos han hablado como si el corazón fuera el órgano del amor, aunque este punto no tiene relación con la devoción, para la cual basta que el corazón sea el símbolo del amor y sobre ello no cabe duda: sí hay una vinculación real entre el corazón y las emociones. Nadie niega el hecho de que el corazón es símbolo del amor y todos experimentamos que el corazón se convierte en una especie de eco de nuestros sentimientos. Un estudio de esta especie de resonancia sería muy interesante, pero no le hace falta a la devoción, ya que es un hecho atestiguado por la experiencia diaria; un hecho del cual la medicina puede dar razones y explicar las condiciones, pero que no es parte del presente estudio, ni su objeto requiere ser conocido por nosotros.
(3) El acto propio de la devociónEl objeto mismo de la devoción exige un acto apropiado, si se considera que la devoción al amor de Jesús por nosotros debe ser, antes que nada, una devoción al amor a Jesús. Su característica debe ser la reciprocidad del amor; su objeto es amar a Jesús que nos ama tanto; pagar amor con amor. Más aún, habida cuenta que el amor de Jesús se manifiesta al alma devota como despreciado y airado, sobre todo en la Eucaristía, el amor propio de la devoción deberá manifestarse como un amor de reparación. De ahí la importancia de los actos de desagravio, como la comunión de reparación, y la compasión por Jesús sufriente. Mas ningún acto, ninguna práctica, puede agotar las riquezas de la devoción al Sagrado Corazón. El amor que constituye su núcleo lo abraza todo y, entre más se le entiende, más firmemente se convence uno de que nada puede competir con él para hacer que Jesús viva en nosotros y para llevar a quien lo vive a amar a Dios, en unión con Jesús, con todo su corazón, su alma y sus fuerzas.
martes, junio 16, 2009
domingo, junio 14, 2009
sábado, junio 13, 2009
EL PAPA BENEDICTO NOS ENSEÑA EN LA SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI
Estas palabras, que pronunció Jesús en la Última Cena, se repiten cada vez que se renueva el sacrificio eucarístico. Las acabamos de escuchar, en el Evangelio de Marcos, y resuenan con una singular potencia evocadora hoy, solemnidad del Corpus Christi. Nos llevan espiritualmente al Cenáculo, nos hacen revivir el clima espiritual de aquella noche cuando, al celebrar la Pascua con los suyos, el Señor, en el misterio, anticipó el sacrificio que se consumaría el día después sobre la cruz. La institución de la Eucaristía se nos presenta de este modo como anticipación y aceptación por parte de Jesús de su muerte. Escribe san Efrén de Siria: "Durante la cena, Jesús se inmoló así mismo; en la cruz Él fue inmolado por los otros" (Cf. Himno sobre la crucifixión 3,1).
"Esta es mi sangre". Es clara aquí la referencia al lenguaje empleado para los sacrificios de Israel. Jesús se presenta a sí mismo como verdadero y definitivo sacrificio, en el cual se realiza la expiación de los pecados que, en los ritos del Antiguo Testamento, no se habían cumplido nunca totalmente. A esta expresión le siguen otras dos muy significativas. Ante todo, Jesucristo dice que su sangre "es derramada por muchos" con una comprensible referencia a los cantos del Siervo, que se encuentran en el libro de Isaías (Cf. capítulo 53). Al añadir "sangre de la alianza", Jesús manifiesta además que, gracias a su muerte, se realiza la profecía de la nueva alianza fundada en la fidelidad y el amor infinito del Hijo hecho hombre, una alianza, por tanto, más fuerte que todos los pecados de la humanidad. La antigua alianza había sido sancionada en el Sinaí con un rito de sacrificio de animales, como hemos escuchado en la primera lectura y el pueblo elegido, liberado de la esclavitud de Egipto, había prometido seguir todos los mandamientos dados por el Señor (Cf. Éxodo 24, 3).
En verdad, Israel desde el comienzo, con la construcción del becerro de oro, se mostró incapaz de mantenerse fiel al pacto divino, que de hecho, transgredió muy a menudo, adaptando a su corazón de piedra la Ley que debería haberle enseñado el camino de la vida. Sin embargo, el Señor no faltó a su promesa y, por medio de los profetas, se preocupó en recordar la dimensión interior de la alianza y anunció que iba a escribir una nueva en los corazones de sus fieles (Cf. Jeremías 31,33), transformándolos con el don del Espíritu (Cf. Ezequiel 36, 25-27). Y fue durante la Última Cena cuando estableció con los discípulos esta nueva alianza, confirmándola no con sacrificios de animales, como ocurría en el pasado, sino con su sangre, que se convirtió "sangre de la nueva alianza".
Ello se evidencia en la segunda lectura, tomada de la Carta a los Hebreos, donde el autor sagrado declara que Jesús es "mediador de una Nueva Alianza" (9,15). Lo es gracias a su sangre o, con mayor exactitud, gracias a su inmolación, que da pleno valor al derramamiento de su sangre. En la cruz, Jesús es al mismo tiempo víctima y sacerdote: víctima digna de Dios, porque está sin mancha, y sumo sacerdote que se ofrece a sí mismo, bajo el impulso del Espíritu Santo, e intercede por toda la humanidad. La Cruz es, por lo tanto, misterio de amor y de salvación, que nos purifica la conciencia de las "obras muertas", es decir de los pecados, y nos santifica esculpiendo la alianza nueva en nuestro corazón; la Eucaristía, renovando el sacrificio de la Cruz, nos hace capaces de vivir fielmente la comunión con Dios.
Queridos hermanos y hermanas. Os saludo a todos con afecto, empezando por el cardenal vicario y los demás cardenales y obispos presentes, como el pueblo elegido reunido en la asamblea del Sinaí, también nosotros esta tarde queremos reiterar nuestra fidelidad al Señor. Hace algunos días, abriendo el encuentro diocesano anual, he recordado la importancia de permanecer, como Iglesia, a la escucha de la Palabra de Dios en la oración y escrutando las Escrituras, especialmente con la práctica de la lectio divina, es decir, de la lectura meditada y adorante de la Biblia. Sé que se han promovido tantas iniciativas al respecto en las parroquias, en los seminarios, en las comunidades religiosas, en las cofradías, asociaciones y movimientos apostólicos, que enriquecen a nuestra comunidad diocesana. A los miembros de estos múltiples organismos eclesiales les dirijo mi saludo fraterno. Vuestra presencia tan numerosa en esta celebración, queridos amigos, muestra que nuestra comunidad, caracterizada por una pluralidad de culturas y de experiencias diversas, Dios la plasma como a "su" Pueblo, como el único Cuerpo de Cristo, gracias a nuestra sincera participación en la doble mesa de la Palabra y de la Eucaristía. Alimentados con Cristo, nosotros, sus discípulos, recibimos la misión de ser "el alma" de esta, nuestra ciudad (Cf. Carta a Diogneto, 6: ed. Funk, I, p. 400; ver también Lumen Gentium, 38), fermento de renovación, pan "partido" para todos, sobre todo para quienes viven situaciones de malestar, de pobreza, de sufrimiento físico y espiritual. Nos volvemos testigos de su amor.
Me dirijo particularmente a vosotros, queridos sacerdotes, que Cristo ha elegido para que junto con Él podías vivir vuestra vida como sacrificio de alabanza por la salvación del mundo. Sólo de la unión con Jesús podéis obtener esa fecundidad espiritual que es generadora de esperanza en vuestro ministerio pastoral. Recuerda san León Magno que "nuestra participación en el cuerpo y la sangre de Cristo sólo tiende a volvernos en aquello que recibimos" (Sermón 12, De Passione 3, 7, PL 54). Si ello es verdad para cada cristiano, lo es con mayor razón para nosotros los sacerdotes. ¡Ser Eucaristía! Que éste sea, precisamente, nuestro constante anhelo y compromiso, para que al ofrecimiento del cuerpo y de la sangre del Señor que hacemos en el altar, se acompañe el sacrificio de nuestra existencia. Cada día, tomamos del Cuerpo y de Sangre del Señor aquel amor libre y puro que nos hace dignos ministros de Cristo y testigos de su alegría. Es lo que los fieles esperan del sacerdote: el ejemplo, es decir, de una auténtica devoción a la Eucaristía; aman verlo transcurrir largas pausas de silencio y de adoración ante Jesús, como hacía el santo cura de Ars, que vamos a recordar, de forma particular, durante el ya inminente Año Sacerdotal.
San Juan María Vianney amaba decir a sus parroquianos: "Venid a la comunión... Es verdad que no sois dignos de ella, pero la necesitáis" (Bernad Nodet, Le curé d'Ars. Sa pensée - Son coeur, editorial Xavier Mappus, París 1995, p. 119). Con la conciencia de ser indignos por causa de los pecados, pero necesitados de alimentarnos con el amor que el Señor nos ofrece en el sacramento eucarístico, renovemos esta tarde nuestra fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía ¡No hay que dar por descontada nuestra fe! Hoy se da el riesgo de una secularización que penetra también dentro de la Iglesia, que puede traducirse en un culto eucarístico formal y vacío, en celebraciones a las que les falta esa participación del corazón que se expresa en la veneración y respeto de la liturgia. Siempre es fuerte la tentación de reducir la oración a momentos superficiales y apresurados, dejándose dominar por las actividades y por las preocupaciones terrenales. Cuando, dentro de poco, recitemos el Padrenuestro, la oración por excelencia, diremos: "Danos hoy nuestro pan de cada día", pensando naturalmente en el pan de cada día para nosotros y para todos los hombres. Sin embargo, este ruego contiene algo más profundo. El término griego epioúsios, que traducimos como "diario", podría aludir también al pan "supra-sustancial", al pan "del mundo que vendrá". Algunos Padres de la Iglesia han visto en esto una referencia a la Eucaristía, el pan de la vida eterna que se nos da en la santa misa, para que desde ahora el mundo futuro comience en nosotros. Con la Eucaristía el cielo viene a la tierra, el mañana de Dios desciende al presente y el tiempo es como abrazado por la eternidad divina.
Queridos hermanos y hermanas: como cada año, al final de la santa misa, se desarrollará la tradicional procesión eucarística y elevaremos, con las oraciones y los cantos, una imploración conjunta al Señor presente en la Hostia consagrada. Le diremos en nombre de toda la ciudad: ¡Quédate con nosotros Jesús, entrégate a nosotros y danos el pan que nos alimenta para la vida eterna! Libera a este mundo del veneno del mal, de la violencia y del odio que contamina las conciencias, purifícalo con la potencia de tu amor misericordioso. Y tú, María, que has sido mujer "eucarística" durante toda tu vida, ayúdanos a caminar unidos hacia la meta celestial, alimentados por el Cuerpo y la Sangre de Cristo, pan de vida eterna y remedio de la inmortalidad divina ¡Amén!
viernes, junio 12, 2009
¿HAY QUE VOTAR A POLITICOS ABORTISTAS?
Al referirse a políticos y promoción me imagino que estamos hablando de democracia. Vamos a enmarcar esta pregunta en el caso de un país democrático en donde los habitantes ejercen su derecho de voto para elegir a las personas que los representarán en el quehacer político.
Una democracia no se define por la ciega aplicación de la regla de la mayoría, como comúnmente se cree. Imagínese usted donde quedaríamos los gordos, los flacos, los calvos si la mayoría decidiese una acción penal contra todos los que adoleciéramos de alguna de las situaciones (no voy a llamar defectos) antes mencionados. Una democracia se define por la voluntad de desterrar privilegios y discriminaciones en nombre de una dignidad que es igual para todos los hombres. Podemos entonces decir que toda democracia se basa en el hecho de que reconoce una misma dignidad para todos los seres humanos, simplemente por el hecho de que son eso: seres humanos. Esta dignidad le da a las personas unos derechos y el Estado democrático debe reconocerlos y respetarlos. Esos derechos no están subordinados ni a los políticos, ni a los padres, ni tampoco son una concesión de la sociedad o del Estado: pertenecen a la naturaleza humana.
Uno de estos derechos es el del respeto a la vida. Por el hecho de ser concebido, ese pequeño embrión, microscópico, insignificante, contiene en sí una vida humana y por lo tanto debe ser respetada y protegida. Cuando un Estado democrático decide eliminar una porción de seres humanos está negando la igualdad de todos ante la ley. Si el Estado no pone su poder al servicio de los derechos de todos los ciudadanos y particularmente de quien es más débil, quebranta entonces los fundamentos mismos del derecho. De ahí al totalitarismo, no hay más que un paso. ¿Cuál es la diferencia entre eliminar judíos o niños no nacidos? ¿Existe alguna justificación para deshacerse de hombres y mujeres de la tercera edad improductivos para el Estado o niños que vengan al mundo con algún defecto genético? ¿Bajo qué argumentos se decide quién vendrá o no vendrá al mundo? ¿Sólo los niños rubios de ojos azules?
Cuando un partido político o un hombre que hace política promueve el aborto bajo cualquier justificación, está atentando contra las mismas bases del Estado, pues queriendo o no queriendo, pone a los niños no nacidos en una categoría aparte, en una categoría diferente a la de los demás seres humanos. Podrá justificarse diciendo que el no nacido es parte del cuerpo de su madre, que el no nacido no es un ser humano completo porque aún no puede valerse por sí mismo, que la eliminación de los no nacidos es el único camino viable para reducir el alto índice demográfico de su país y así alcanzar altos niveles de bienestar, que es un camino de conmiseración para la mujer que ha sido violado y que no quiere el hijo fruto de un acto violento. Podrá decir lo que quiera para atraer el mayor número de votos, pero en última instancia está poniendo en una segunda categoría de seres humanos a los niños no nacidos.
Un católico deberá estar siempre a favor de la vida por el hecho mismo de que la vida es un don de Dios y no está en manos de ningún hombre el darla o quitarla. Dar su voto por alguien que promueve el aborto, en igualdad de circunstancias, equivale a cooperar con el aborto, por lo tanto se iría en contra del mandamiento “No matarás”. Pero habrá que analizar bien cada situación. ¿Cuál es la propuesta alternativa de los otros partidos? ¿Las otras posturas no estarán atentando contra otros derechos fundamentales del hombre? ¿Solamente ese partido es el que atenta contra la vida a través de la promoción del aborto?
Hubo en la historia contemporánea el caso de un hombre que supo ser fiel a su conciencia y no emitió su voto a favor del aborto. Se trata del Rey Balduino de Bélgica. El 6 de noviembre de 1989 el Senado de su país había aprobado una de las leyes más laxas sobre el aborto y el 29 de marzo del siguiente año, la aprobó también la Cámara. Faltaba únicamente la firma de él para que la ley pudiera aplicarse. En un hecho sin precedentes el Rey Balduino, el 30 de marzo de 1990 envió una carta al Primer Ministro de su país explicando las razones de conciencia por las cuales no podía firmar dicha ley. “Temo que este proyecto provoque una disminución sensible del respeto de la vida de aquellos que son más débiles. Comprenda usted porqué, por todo ello, no quiero asociarme a esa ley (...) pues estimo que asumiría una cierta corresponsabilidad
jueves, junio 11, 2009
AÑO SACERDOTAL
martes, junio 09, 2009
EL CELIBATO SE ASUME LIBREMENTE COMO LA FIDELIDAD CONYUGAL
domingo, junio 07, 2009
BENEDICTO XVI HABLA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
sábado, junio 06, 2009
EL NUEVO PAGANISMO ES ANTICRISTIANO Y ANTIHUMANO
El prelado destacó la presencia de “tantos jóvenes que a pesar de la lluvia han aceptado la invitación de reunirnos en esta Vigilia de Pentecostés, para reflexionar sobre nuestros compromisos de cristianos y nuestra misión en la sociedad; para rezar y cantar; para celebrar la santa Eucaristía e implorar la venida del Espíritu Santo”. “Lo que sucedió en María en la Anunciación -dijo en la homilía- , fue un anticipo de lo que sucedería en toda la Iglesia en Pentecostés. Y lo que fue obrado en ella sigue siendo el modelo de lo que acontece también en el Pentecostés permanente de la Iglesia a lo largo de los siglos, en la historia de santidad. El misterio de Pentecostés puede acontecer también esta noche, si imitamos la fe de la Virgen y, dóciles al Espíritu, abrimos de par en par las puertas de nuestro corazón a la Palabra divina”. Tras subrayar la necesidad de “que el Espíritu venga sin cesar a nuestras vidas para vencer la tentación, para perseverar en las buenas obras, para ir en sentido contrario a la gran corriente del mundo, como supieron ir las primeras generaciones de los mártires cristianos”, monseñor Marino advirtió que “vivimos tiempos donde hay un fuerte oleaje de nuevas formas de paganismo, que no sólo es anticristiano, sino profundamente inhumano” y sostuvo que “en la televisión y la radio, en el periodismo escrito de diarios y revistas, en la enseñanza escolar y en la cátedra universitaria, se alzan voces de fuerte crítica y ataque frontal a los valores cristianos, valores que son en realidad sencillamente humanos”. En ese sentido manifestó: “Se cambia el nombre verdadero de las cosas por otro más edulcorado y falso. A la invitación al desenfreno se la llama ‘salud reproductiva’, al aborto procurado se lo nombra como ‘interrupción del embarazo’ o bien ‘aborto terapéutico’ (donde la terapia consiste en el asesinato de un niño inocente, que debería ser recibido con amor, pero que es rechazado por el entorno), y lo que es en sí mismo un crimen abominable, es presentado como ‘derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo’. Las uniones antinaturales son elogiadas como ‘conquista de la libertad’, y el considerarlas como grave desorden objetivo es sancionado como ‘discriminación’. A la fornicación por uniones transitorias y sin compromiso se la designa como ‘vivir en pareja’, y a la violación del derecho de los padres a decidir sobre la educación de los hijos, se la pretende llamar ‘educación para la ciudadanía’”.
Por ese motivo, el pastor exhortó a los jóvenes a que “sean fieles a Jesucristo y aprendan a luchar”. Agregó que “Él nos promete una gran alegría y una gran recompensa”, explicó que “no vino para impedir nuestra felicidad sino para indicarnos el camino” y les recordó que “no nos dejó solos, nos dio su Espíritu para llenarnos de su fuerza”. “Por el dinamismo de su juventud -prosiguió- ustedes miran hacia el futuro. En lo más profundo de sus corazones existe un anhelo de felicidad. Ustedes quieren vida en plenitud. Pero hay falsos maestros y falsos guías. No se dejen aturdir por cualquier propuesta. Piensen en los compromisos adquiridos en los sacramentos del Bautismo y de la Confirmación, por los cuales todos estamos llamados a renovar este mundo y a edificar el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia”. El obispo recomendó a los jóvenes frecuentar el sacramento de la Reconciliación y sentir “el gozo y el privilegio de participar siempre en la Eucaristía de cada domingo, alimentándose con la Palabra divina y el Pan de la vida eterna”, los instó a pedir a Dios “que por medio de su Espíritu les muestre sus caminos” y los alentó a que “si llegara a mirarlos con ojos de predilección, pidiéndoles un seguimiento más radical, no le cierren el corazón”.+
viernes, junio 05, 2009
LA PEREGRINACIÓN DIOCESANA A LA BASÍLICA DE LUJÁN SE REALIZARÁ EL 5 DE SEPTIEMBRE

COMO COMENZARÁ EL AÑO SACERDOTAL EN LA DIÓCESIS

jueves, junio 04, 2009
A REZAR POR NUESTROS SACERDOTES

Desde el 19 de junio del 2009, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, al 19 de junio del 2010; se celebrará un especial año sacerdotal. "Fidelidad de Cristo, Fidelidad del Sacerdote", es el tema y el lema propuesto por el Santo Padre Benedicto XVI para este año sacerdotal. El año santo sacerdotal culminará en Roma con un encuentro mundial de sacerdotes en la Plaza de San Pedro. Durante este año jubilar el Papa proclamará al Santo Cura de Ars como patrono de todos los sacerdotes del mundo. Este acontecimiento nos obliga a todos a rezar con mas intensidad por nuestros sacerdotes ( ver artículo publicado anteriormente sobre el año sacerdotal). Roguemos al Señor por la fidelidad de los sacerdotes en el cumplimiento de su misión ministerial. "Mi Misa es mi vida y mi vida es una Misa prolongada" (Padre Alberto Hurtado: APARECIDA NRO. 191)
miércoles, junio 03, 2009
MES DE JUNIO: MES DEL SAGRADO CORAZON
Entre las muchas promesas que Jesús hizo a Santa Margarita María de Alacoque, una hay digna de particular mención, hecha en el año 1689, un año antes de su muerte. Es la duodécima de las que suelen ser publicadas en los devocionarios, y dice: ¨Te prometo, en el exceso de la misericordia de mi Corazón, que mi Amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren el primer viernes del mes, durante nueve meses consecutivos, la gracia de la perseverancia final; ellos no morirán en mi desgracia, ni sin haber recibido los santos sacramentos, siéndoles mi Corazón asilo seguro en aquel trance supremo¨.Dediquemos este mes a ofrecer oraciones y penitencias en honor del Corazón de Jesús. Pidámosle perdón cada día, varias veces, por nuestros pecados y los del mundo entero. Roguémosle por los clérigos, para que sean fiel reflejo del Divino Pastor, manso y humilde de corazón.Recemos las letanías del Sagrado Corazón, hagamos pequeñas visitas al Santísimo Sacramento, recitemos jaculatorias al Corazón de Jesús mientras cumplimos nuestros deberes de estado, y tratemos de difundir entre nuestros amigos, la desgraciadamente olvidada Práctica de los Primeros Viernes.Finalmente invitamos a todos los cristianos, en especial a los sacerdotes, a responder al llamado del Papa. Instamos a los clérigos a que tomando el ejemplo del Santo Cura de Ars, pasen más tiempo en el confesionario e inculquen en los fieles el amor al Sagrado Corazón de Jesús.
martes, junio 02, 2009
¿SE VIENE LA TERCERA JORNADA DIOCESANA DE MONAGUILLOS?

LAS RELIQUIAS DE DON BOSCO EN LA PAMPA

REUNIÓN DEL DECANATO SUR
